Los jardines estilo nórdico han ganado una gran popularidad en los últimos años, siendo una gran opción para quienes buscan una conexión con la naturaleza. Es un estilo que está inspirado en la belleza austera y simplicidad que caracteriza a los paisajes nórdicos donde el clima es frío y se pueden disfrutar unas impresionantes vistas naturales.
En los jardines nórdicos podemos utilizar elementos naturales que fomentan la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. Lo más recomendable es usar las planas autóctonas y resistentes, porque la idea en estos jardines es que no requieran de un mantenimiento excesivo.
Los tonos verdes, grisáceos y azules son los predominantes en un jardín estilo nórdico, y se pueden incorporar elementos como caminos de piedras, madera reciclada y áreas de descanso. En este último caso se pueden agregar muebles de estilo minimalista para dar un toque muy agradable a tus espacios.
¿Cuáles son los elementos clave del diseño nórdico?
El diseño nórdico se fundamenta en la simplicidad, funcionalidad y la conexión con la naturaleza, por lo que es un jardín que sin duda es una gran alternativa. Para ello, podemos basarnos en los siguientes pilares:
Elección de plantas
La elección de las plantas para un jardín de estilo nórdico será muy importante, especialmente porque debes escoger plantas resistentes que se adapten al clima local. Además, siempre es mejor optar por plantas que requieren un bajo mantenimiento.
Unas buenas alternativas pueden ser el lúpulo, la lavanda o diferentes variades de cebollas ornamentales. Esto permite que puedas tener un ambiente muy bonito y acogedor en casa para disfrutar de la naturaleza.
Distribución del espacio
Para crear un jardín nórdico siempre es recomendable crear zonas que estén bien definidas y que permitan la interacción con el entorno. Para ello se deben tener áreas para sentarse y áreas de descanso para socializar o simplemente para contemplar la belleza de la naturaleza.
Los caminos de grava o piedra serán siempre una gran elección, especialmente porque ayudarán a delimitar las áreas y ofrecer contraste visual con la vegetación. Es recomendable tener una distribución de las plantas orgánica, evitando la rigidez creando agrupaciones que simulen patrones que se encuentran en la naturaleza.
Incorporación de materiales naturales
Para reforzar la esencia nórdica en cualquier jardín, es imprescindible incorporar materiales naturales para crear un ambiente muy bonito. La madera sin tratar, la piedra y los metales con acabados rústicos pueden ser una alternativa bastante buena para crear un ambiente que sea relajante.
Puedes incorporar este tipo de materiales en los muebles, cercas o elementos decorativos para crear un ambiente único. Con la combinación de estos elementos, conseguirás un jardín estéticamente agradable, al mismo tiempo que tendrá una conexión íntima con la naturaleza.
Elige las plantas adecuadas para tu jardín nórdico
La selección de las plantas para tu jardín de estilo nórdico será fundamental, y siempre se debe recordar que este jardín se destaca por la simplicidad y funcionalidad. Es muy aconsejable optar por plantas perennes que puede ofrecer color a tu jardín durante todo el año.
También se pueden incorporar plantas que aporten estructura como arbustos de bayas o coníferas, asegurándote de elegir especies que pueda dar un toque de color durante el invierno. Recuerda que con las plantas puedes crear diferentes contrastes combinando colores y texturas, para crear un esquema visual armonioso y relajante.
Siempre será recomendable agrupar las plantas en macizos, con lo que se podrá tener un efecto más natural y menos rígidos. Asegúrate de estudiar bien la altura, color y el tiempo de floración de cada especie para que todas puedan contribuir al diseño general de tu jardín, logrando de esta forma conseguir un ambiente único.
¿Cómo definir el esquema de colores para un jardín estilo nórdico?
En los jardines nórdicos se destaca el uso de tonalidades suaves y naturales, las cuales evocan serenidad y simplicidad. Por este motivo, los tonos blanco, gris, azul pálido y verde suave serán siempre los predominantes para crear un ambiente que sea muy calmado y que permita reflexionar.
- Blanco: lo podemos encontrar en múltiples tonalidades, y es una elección perfecta porque aporta un fondo luminoso para que otros colores brillen sin desentonar. Se puede incorporar en las flores, en los elementos de decoración o en los elementos de estructura.
- Gris y azul: estos tonos permiten crear un ambiente que sea fresco, reminiscentes de los cielos nórdicos y las aguas del mar del norte. Son tonos perfectos para combinarse con la vegetación y crear un ambiente de gran belleza.
- Verde suave: el tono verde permitirá que tu jardín se mantenga interesante a lo largo de las estaciones. Permite crear un efecto acogedor, siendo aconsejable combinar estos colores de forma armónica para que tengas un jardín que invite a disfrutar de la naturaleza.
Diseño de los caminos y zonificación
Un diseño bien pensado en un jardín de estilo nórdico será funcional al mismo tiempo que estético, para disfrutar de un entorno al aire libre. Los senderos que se creen deben facilitar el acceso a todas las áreas del jardín, usando materiales naturales como grava, piedra o madera tratada.
Se recomienda que los caminos se diseñen de forma que fluyan suavemente entre las diferentes zonas del jardín, para crear un recorrido lógico que invite a la exploración. Lo mejor será optar por caminos con curvas suaves, en lugar de las líneas rectas, lo que creará unos senderos menos intrusivos en el paisaje.
La zonificación también será importante, porque se recomienda dividir el espacio en áreas específicas que estén bien definidas. Así se podrá organizar mejor el espacio y aprovecharlo, para que los diferentes tipos de plantas puedan prosperar según sus necesidades individuales. Una gran alternativa en estos jardines puede ser incluir estanques o fuentes para establecer zonas de relajación.
Sostenibilidad y cuidados del jardín
Los jardines estilo nórdico están basados en la jardinería ecológica que apunta a la sostenibilidad, por lo que respetan el medio ambiente. Para estos jardines es altamente recomendable incorporar sistemas de riego por goteo que permiten minimizar el desperdicio de agua y aseguran que las plantas reciban la cantidad de agua necesaria para su crecimiento.
También se recomienda optar por el compostaje de los residuos orgánicos, porque así el jardín puede tener un nutriente valioso para el suelo. Utilizar restos de comida o recortes de plantas para crear un abono natural puede promover un ecosistema más equilibrado.
En definitiva, crear un jardín de estilo nórdico puede tener unos beneficios estéticos, porque tu jardín lucirá siempre fantástico. Además, ayudarás a preservar el medio ambiente, especialmente porque estos jardines están pensados para tener la máxima sostenibilidad posible, garantizando así que tendrás un jardín hermoso y que respeta el medio ambiente.
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