Si quieres montar un jardín mediterráneo porque en tu zona el clima es muy seco, necesitarás conocer los arbustos en flor que tienen un bajo consumo de agua y que son respetuosos con los polinizadores. Gracias a estos arbustos tu jardín puede verse muy bonito, al mismo tiempo que será un sitio perfecto para la alimentación de los polinizadores.
Esto permitirá que tu jardín se convierta en un ambiente que estará lleno de un equilibrio natural y con una gran estética. Si quieres construir un jardín mediterráneo en tu hogar, no cabe duda de que Jardinería Niza tiene todas las soluciones que necesitarás de la mano de jardineros profesionales expertos.
¿Cuáles arbustos con flor puedes tener en un jardín mediterráneo?
Existe una gran variedad de arbustos que puede soportar las condiciones de sequía que se pueden presentar en un jardín mediterráneo. Algunos de los que vendrán mejor para tu jardín serán los siguientes:
Abelia brillante
Se trata de un arbusto de tamaño medio que es versátil y muy resistente, y que tiene un carácter semiperennifolio con una forma redondeada. Cuenta con unas ramas arqueadas envueltas con racimos de pequeñas hojas ovaladas de color verde oscuro brillante.
Es una planta que tiene una abundante producción de flores blancas en forma de campana, que están adornadas con un ligero tono rosado. Emanan una ligera fragancia, y pueden florecer desde finales de la primavera hasta el otoño.
Para que pueda florecer adecuadamente debe estar a pleno sol o en sombra parcial, y prospera mejor en suelos bien drenados con una humedad media. Durante el invierno se debe proteger de las heladas fuertes, y le aportará a tu jardín un gran atractivo durante todo el año.
Creanothus Concha
Se trata de una planta que tiene un porte perenne como arbusto y que tiene una gran proliferación de flores de color azul intenso durante finales de la primavera y principios del verano. Sus flores surgen de capullos con un tono púrpura rojizo, y tienen una gran abundancia en número por lo que le darán a tu jardín un toque único.
Los racimos de flores crecen en ramas arqueadas, elegantemente elevadas y provistas de hojas de color verde oscuro. Atrae a diversas especies de aves, mariposas y colibríes, por lo que es una gran alternativa para que puedas tener una gran variedad de polinizadores en tu jardín.
Se adaptan muy fácilmente a suelos secos hasta medianamente húmedos, y siempre deben estar bien drenados. Es necesario que esté a plena luz del sol, aunque les beneficia la sombra vespertina en las zonas de mucho calor. Las plantas maduras no necesitarán riego adicional en el verano, lo que las convierte en una planta de fondo para los jardines mediterráneos tolerantes a la sequía.
Jara cretense
Esta es una planta que tiene una gran resistencia y belleza, y es un arbusto compacto de hoja perenne que cuenta con una amalgama de colores púrpura oscuro a rosa. Tiene unas flores vibrantes de 5cm de ancho, y después de florecer se marchitan en un día.
Sus flores son muy atractivas para las abejas y las mariposas, por lo que es una gran opción para atraer polinizadores a tu jardín. Puede soportar condiciones ambientales duras, con una gran tolerancia a la sequía, y puede soportar el frío hasta los -10°C.
Prospera perfectamente a pleno sol, y necesitará de suelos secos a moderadamente húmedos y bien drenados. Se adapta a la perfección a todo tipo de jardines, y le aportará un gran valor estético y ecológico a tu jardín.
Lavanda
Es ampliamente conocida, siendo un arbusto de hoja perenne originario del clima mediterráneo, y que florece en densos racimos de flores cónicas de color púrpura. Ocasionalmente pueden tener flores de color rosa o blancas, y su período de floración inicia a mediados de mayo, con una sucesión de flores en junio y a finales del verano u otoño.
Tiene un potente aroma dulce lo que hace que sea perfecta para perfumes, aceites aromáticos y otros productos de aromaterapia. Crece en condiciones cálidas, pero también puede soportar temperaturas de hasta -15°C, y es una fuente de néctar y polen para abejas y polinizadores.
Requiere un mínimo de 6 a 8 horas diarias de luz solar, y debe plantarse en suelos ligeros, con un buen drenaje y arenosos. El riego es mínimo, pero en su fase de crecimiento necesitará de un riego profundo y la aplicación de fertilizante equilibrado. Requiere una poda después de la floración para tener un crecimiento más tupido.
Mirto común
Se trata de un arbusto de tamaño medio, que tiene unas hojas pequeñas de color verde brillante, con un olor aromático y vigorizante. Atrae a los polinizadores, y tiene una abundante floración con flores blancas que crean un gran espectáculo desde mediados de primavera hasta principios de verano.
Durante el verano se pueden apreciar unas bayas de color negro púrpura, y el arbusto crece de forma natural hasta alcanzar unas dimensiones robustas y redondeadas. Prospera muy bien en las regiones soleadas y sombreadas con un suelo húmedo con un buen drenaje.
Durante el invierno se debe proteger de los vientos fríos, y tiene una resistencia a la sequía y a las heladas hasta los -10°C. Se adapta fácilmente a todo tipo de jardines, y es una planta muy fácil de cuidar porque no es susceptible a plagas o enfermedades.
Salvia de Jerusalén
Se trata de un arbusto que tiene flores de color amarillo dorado intenso en forma de intrincadas capuchas que adornan la parte superior y las puntas de los tallos erectos. Tiene la capacidad de liberar esporádicamente brotes adicionales de flores a lo largo de la temporada de crecimiento, si se podan los tallos después de la floración.
Cuentan con un gran atractivo visual, y durante el invierno deja las cabezas de sus semillas intactas, por lo que tendrá un efecto visual atractivo. Prospera a la perfección a pleno sol, con suelos fértiles y bien drenados que pueden ser ligeramente húmedos a secos. Cuando se establece, esta es una planta que es muy tolerante a la sequía.
Romero
Es una planta que está presente en los jardines mediterráneos por excelencia y atrae tanto a las abejas como a las mariposas. Este arbusto perenne, está adornado con hojas en forma de agua y tiene un encanto aromático y presenta racimos de flores de color azul pálido a blanco.
Su período de floración se da durante el invierno y la primavera, y puede tener floraciones esporádicas en verano u otoño. Cuenta con un follaje que es denso y muy perfumado, y puede prosperar a la perfección en terrenos difíciles.
Este arbusto necesitará de una poda después de la floración, con una ventaja añadida que procede de su uso como hierba aromática y medicinal. Prospera en suelos arenosos, que pueden ser poco a moderadamente fértiles, ligeramente ácidos y bien drenados, siempre bajo la luz solar intensa. Una vez establecida tolera muy bien la sequía, y es inmune a enfermedades y plagas.
Salvia de otoño
Se trata de un subarbusto verde que cuenta con racimos florales de dos labios de colores vivos. Se pueden presentar en tonos rojos, púrpura, rosa, amarillo, violeta intenso e incluso blanco. Cuentan con una floración primaveral, hasta las primeras heladas, y los racimos de flores adornarán en espirales.
A medida que se intensifica el calor del verano experimentará un declive en su floración, pero se reactivará durante el otoño. Cuenta con una gran resistencia al calor, humedad y sequía, por lo que se adapta a cualquier jardín y es una planta muy apreciada en el diseño paisajístico.
Para que prospere adecuadamente necesita un entorno a pleno sol, con un suelo seco o con una humedad media, que esté bien drenado y con fertilidad moderada. Una vez que está enraizada, requiere de unos cuidados mínimos, siendo muy resistente a las enfermedades, y únicamente requiere una poda para prolongar su período de floración.