Cuidados necesarios para el arce japonés

El arce japonés se destaca por su gran belleza y porque destaca en cualquier jardín o zona verde donde se encuentre. Tiene unas hojas palmeadas, que se tornan de unos tonos rojos muy llamativos y cálidos en la época del otoño, que le aporta un toque de calidez a esta época del año.

Este tipo de árbol se encuentra a menudo en las calles o avenidas, para dar un toque especial y no es complicado tenerlo en casa si conoces sus cuidados. Si buscas expertos en jardinería en Madrid que puedan ayudarte a plantar el arce japonés en tu jardín en Jardinería Niza encontrarás a los mejores jardineros.

Características básicas del arce japonés

Se trata de un árbol de hoja caduca que puede soportar muy bien la poda, por lo que puede cultivarse en el suelo o en maceta. La variedad bonsái es de los más populares, y es una planta hermosa que tolera exigentes procesos.

El arce japonés puede llegar a crecer una media de hasta 10 metros de altura, pero algunas variedades pueden llegar a alcanzar hasta los 15 metros. Sin embargo, si se cultiva en maceta, rara vez superará los 3 o 4 metros de altura.

Para un desarrollo completo de este árbol pueden pasar de 7 a 10 años, que será el momento en el que alcance su madurez. Además, este es un árbol que florece en la primavera, aunque no es tan ornamental como sus hojas.

El verdadero espectáculo de estos árboles lo podremos observar durante el otoño, que es cuando se llenan de hojas rojas. Las hojas pueden ir desde un tono rojo claro hasta uno oscuro que puede llegar a parecer incluso morado.

Cuidados a tener en cuenta para el arce japonés

El arce japonés debe tener ciertos cuidados para que pueda desarrollarse de una forma adecuada, dentro de los que podemos mencionar:

Ubicación y clima

Las necesidades y tolerancias de luz que tiene este árbol dependerán del clima en el que se encuentren. Si están en climas fríos, el Acer palmatum necesitará exposiciones a pleno sol, mientras que en el clima mediterráneo es mejor que esté ubicado en semisombra o incluso en sombra en zonas cálidas.

Es un árbol que soporta bien las heladas y los climas subtropicables, porque soporta unas temperaturas en un rango entre los 30°C y los -18°C. Si se tiene una temperatura ambiente por encima de los 30°C, puede provocarle daños a este tipo de árboles.

Necesidades de riego

El arece japonés tiene unas necesidades de riego altas, y en los meses más fríos se puede regar cada 48 a 72 horas. Sin embargo, en los meses cálidos las necesidades de agua se incrementan, por lo que el riego tiene que ser más frecuente.

Ten en cuenta que, si se encuentra en una maceta, las necesidades de riego serán más elevadas, especialmente porque su sistema radicular estará menos extendido. Se debe tener en cuenta que este árbol no tolera la sequía, pero tampoco soportará los encharcamientos, por lo que la pauta de riego debe ser adecuada.

Tipo de suelo o sustrato

Para que el arce japonés o arce rojo pueda desarrollarse adecuadamente será necesario que tenga sustratos ligeramente ácidos. Lo ideal es que el pH se encuentre entre 4 y 6, por lo que un sustrato para plantas acidófilas sería lo ideal. Es vital que el suelo sea ligero, con un buen drenaje y una buena aireación para que se desarrolle adecuadamente.

En caso de que el arce se plante en un jardín, se puede acidificar el suelo donde se encuentra el árbol. Para ello, lo ideal es aportarle regularmente hojas de pino o sulfato de hierro que permiten bajar el pH. Es un método que puede servir especialmente para suelos calizos.

Poda

Normalmente, el arce japonés no necesitará ningún tipo de poda de forma obligatoria, pero si buscas mantener el aspecto y la salud, así como la forma lo mejor será realizar una poda regular. Esto especialmente si se cuenta con un espacio que sea muy limitado.

Para que la poda surta efecto, lo mejor será hacerla en otoño o a finales de invierno, antes de que retome su actividad en primavera. Es crucial retirar las ramas en mal estado, así como las que se entrecrucen entre sí que puedan entorpecer el crecimiento.

Abono

Este es un árbol que necesita de un abonado durante los meses cálidos, siendo recomendable utilizar un abono específico para plantas acidófilas. Esto le aportará los nutrientes necesarios sin alterar el equilibrio de la acidez del suelo.

En caso de utilizar abonos líquidos de acción rápida, se puede alternar un mes de aporte con otro mes sin él. La pauta adecuada para el abonado será con la llegada de la primavera y durante el verano, para que el árbol pueda crecer sano.

Trasplante

El trasplante del arce japonés palmeado debe hacerse en un momento concreto, siendo una tarea que se debe hacer en primavera. Siempre se debe realizar antes de que el árbol comience a brotar y cuando ya no exista riesgo de heladas.

Si se tiene el árbol en maceta tendrás que trasplantarlo cada dos años a una maceta que sea ligeramente más amplia. No puedes dejar pasar el trasplante, porque si el sustrato se apelmaza, lo más probable es que las raíces del arce terminen por asfixiarse.

También si quieres trasplantar tu arce de una maceta al jardín, este será el momento indicado en el año para hacerlo. Siempre preparando previamente el terreno y abriendo un hueco suficientemente amplio para que quede bien el árbol. También será necesario llenarlo con un sustrato para plantas ácidas, porque así podrá desarrollarse adecuadamente.

¿Cómo es la reproducción del arce japonés?

Este árbol se reproduce mediante semillas, las cuales deben pasar tres meses en la nevera antes de que puedan ser plantadas en semillero. Una vez que se plantan, las semillas tardarán ente uno y dos meses de germinación.

Sin embargo, también se pueden obtener nuevas plantas mediante el esqueje, siendo un proceso que es más rápido. Si se realiza mediante esqueje, será necesario que se realice el aporte necesario de nutrientes para que pueda desarrollarse de forma efectiva.

La reproducción también se puede desarrollar mediante acodo e injerto, pero es una técnica que debe ser realizada por expertos. Esto se debe a que es una de las técnicas más difíciles de aplicación y que requiere de conocimientos específicos para su aplicación, siendo la que tiene una mayor tasa de éxito.

¿Qué plagas pueden afectar al arce?

Esta es una planta que es increíblemente rústica, por lo que tiene una resistencia a las plagas muy elevada. Sin embargo, si no tenemos los cuidados necesarios, esta planta puede verse afectada por la presencia de plagas que puedan producir enfermedades.

En los casos que exista demasiada humedad, podremos ver la aparición de hongos o de cochinilla algodonosa. Por otra parte, si el ambiente es demasiado seco, podremos encontrarnos con pulgones o la araña roja, por lo que el ambiente debe estar muy controlado para que el arce japonés pueda desarrollarse adecuadamente y resista a las plagas.

Diferentes variedades que podremos encontrar

El arce japonés cuenta con tres subespecies, las cuales son Matsumure, Palmatum y Amoenum, y de cada una se consigue una gran variedad de cultivares para plantar. Algunas de las variedades más comunes que podremos encontrar son las siguientes:

  • Atropurpureum
  • Bloodgood
  • Butterfly
  • Deshojo
  • Dissectum
  • Katsura
  • Little Princess
  • Osakazuki
  • Sango Kaku
  • Seiryu

Para elegir una variedad de arce u otra dependerá de tus gustos, y de lo que quieras conseguir en tu jardín.